El scratch se impuso en el tiempo de descuento con un gol salvador de Gabriel Martinelli en Houston y se metió en la próxima ronda de la Copa del Mundo.

HOUSTON. En un partido electrizante que mantuvo en vilo a los fanáticos hasta el último suspiro, la Selección de Brasil derrotó por 2-1 a Japón en el NRG Stadium de Houston. Con este resultado, el conjunto sudamericano selló su clasificación a los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, dejando en el camino a un seleccionado nipón que estuvo a minutos de forzar la prórroga.

El encuentro, válido por la nueva y exigente ronda de 16avos de final, comenzó cuesta arriba para el pentacampeón. A los 29 minutos del primer tiempo, Japón sorprendió al mundo cuando Kaish? Sano capturó un rebote en la medialuna y, con un remate de media distancia inatajable, abrió el marcador para poner el 1-0 parcial.

La mística de Casemiro y el desahogo de Martinelli

En el complemento, la jerarquía brasileña inclinó la balanza. Los dirigidos por Carlo Ancelotti adelantaron sus líneas y encontraron el empate a los 55 minutos: tras un tiro de esquina ejecutado a la perfección, el experimentado mediocampista Casemiro ganó en las alturas para estampar el 1-1 de cabeza.

Cuando el reloj marcaba el minuto 95 y el alargue parecía inevitable, apareció la genialidad de Gabriel Martinelli. El delantero capturó una pelota suelta en el área rival y sacó un disparo cruzado que desató la locura de la torcida en Texas.

Con el pasaporte asegurado a los octavos de final, Brasil aguarda ahora por el vencedor de la llave que disputarán Noruega y Costa de Marfil, consolidándose como uno de los máximos candidatos al título en esta cita mundialista.