En una tarde memorable para la historia del fútbol guaraní, la Selección de Paraguay dio el gran golpe del Mundial 2026 al eliminar a la poderosa Alemania en la ronda de 32. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro resistió los embates de una potencia europea y encontró en su portero, Orlando Gill, un héroe absoluto e inexpugnable. El guardameta de San Lorenzo de Almagro, que ya venía de ser el arquero mejor valorado de la fase de grupos según el Power Ranking de la FIFA, agigantó su figura para meter a la Albirroja entre los 16 mejores del planeta.

Un libreto perfecto y máxima resistencia

Fiel al estilo estratégico de Alfaro, Paraguay apostó a un orden defensivo impecable frente a una escuadra germana que monopolizó el balón. La recompensa llegó a los 42 minutos del primer tiempo, cuando Julio Enciso conectó un gran testazo para batir a Manuel Neuer y firmar el 1-0 parcial ante la euforia sudamericana.

En el complemento, Alemania intensificó la presión ofensiva. A los 54 minutos, Kai Havertz capturó una asistencia y colocó el empate definitivo con el que concluirían tanto el tiempo regular como la prórroga. A partir de allí, el duelo se convirtió en un verdadero monólogo alemán, pero se estrelló una y otra vez contra los reflejos de Gill.

El show de Orlando Gill: VAR y milagros

El portero de casi dos metros de estatura acumuló cinco atajadas cruciales a lo largo del compromiso. La jugada que congeló la respiración de los aficionados sucedió en el primer tiempo suplementario: Jonathan Tah marcó de cabeza lo que parecía el 2-1 germano tras un córner. Sin embargo, la cabina del VAR convocó al árbitro marroquí Jalal Jayed, quien anuló correctamente el tanto por una falta previa de Waldemar Anton sobre Orlando Gill dentro del área menor.

Estadísticas del Partido (Orlando Gill)

Registro

Minutos disputados

120′

Atajadas en juego

5

Penales atajados

2

Faltas recibidas

3

Consagración desde los doce pasos

En la definición por penales, la tensión se trasladó por completo al arco. Mientras que por Paraguay anotaron con jerarquía Maurício, Gustavo Gómez, Matías Galarza y José Canale, la presencia física y psicológica de Gill bajo los tres palos obligó a los pateadores alemanes al error. Con dos penales contenidos por el guardameta sanlorenciano, la Albirroja cerró la tanda con un definitivo 4-3, firmando una clasificación épica que ya se festeja en cada rincón de Asunción.