
Alemania se sumó hoy a una serie de países europeos que suspendieron el uso de la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por AstraZeneca, medida aplicada en relación con problemas de trombosis. Italia y Francia anunciaron también que dejarán de aplicarla y se suman así a Irlanda, Dinamarca, Noruega y Países Bajos que tomaron esta decisión con anterioridad en vista de casos de problemas con coágulos sanguíneos en ciertas personas inoculadas con la vacuna del laboratorio sueco-británico.
