Granada volvió a registrar una intensa actividad sísmica este martes 18 de agosto de 2026, tras sufrir un nuevo terremoto de magnitud 4,7 en la escala de Richter con epicentro en la localidad de Gójar. El violento temblor, que tuvo lugar a las 10:37 de la mañana, sacudió con fuerza toda el área metropolitana y dejó un saldo preliminar de tres heridos leves y visibles daños materiales.

Este nuevo movimiento telúrico se produce apenas tres días después del fuerte seísmo de magnitud 5,0 que la madrugada del sábado 15 de agosto despertó a miles de ciudadanos en Andalucía, consolidando un preocupamiento fenómeno de enjambre sísmico en el sur de España.

Tres heridos y evacuaciones de emergencia en el área metropolitana

A diferencia del sismo del pasado fin de semana, que solo provocó crisis de ansiedad, el terremoto de este martes causó lesiones leves a tres personas, incluyendo a una menor que debió ser asistida en un centro hospitalario tras desprendimientos de cascotes. Los servicios de emergencia locales y el 112 registraron numerosas alertas por daños estructurales.

Las primeras imágenes difundidas en redes sociales revelaron el impacto del temblor: árboles caídos, rotura de cristales y coches destrozados por desprendimientos en la céntrica avenida Cervantes de Granada. Ante el riesgo inminente de réplicas, la Junta de Andalucía ordenó el desalojo preventivo de la Alhambra para resguardar a los turistas. Asimismo, decenas de empresas, hoteles y centros comerciales del área metropolitana evacuaron sus instalaciones hacia espacios abiertos.

Un enjambre sísmico con decenas de réplicas

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) reportó que al temblor principal en Gójar le siguió una cadena consecutiva de réplicas superficiales que mantuvieron en vilo a la Vega de Granada. Las más destacadas alcanzaron magnitudes de 4,0 en Churriana de la Vega y un fuerte temblor de 4,2 con epicentro en Alhendín apenas una hora después del evento principal.

Los geólogos explican que la provincia se encuentra en una zona de alta peligrosidad sísmica debido a la convergencia entre la placa africana y la euroasiática. Esta ubicación genera tensiones constantes en las fallas locales que, en lugar de liberarse en un único gran evento, suelen manifestarse de manera escalonada a través de cientos de pequeños sismos consecutivos.

Las autoridades mantienen activa la fase de preemergencia del Plan ante el Riesgo Sísmico en toda la provincia y equipos técnicos municipales continúan evaluando la estabilidad edilicia de viviendas, colegios e iglesias históricas en el Albaicín.