
El vigente campeón del mundo inicia su camino en los cruces de eliminación directa. El equipo comandado por Lionel Scaloni choca contra un combinado africano que avanzó invicto en su grupo y ya demostró ser un hueso duro de roer para las potencias.
La fase de grupos quedó atrás y para la Selección Argentina empieza el verdadero «mata-mata» en los Estados Unidos. Tras clasificar como líder del Grupo J con puntaje ideal, la Albiceleste se mide ante Cabo Verde, el sorpresivo escolta del Grupo H que dejó en el camino a Uruguay. Aunque la jerarquía individual inclina la balanza para el lado sudamericano, el cuerpo técnico argentino advirtió que no hay margen para el exceso de confianza.
El regreso de los titulares en el esquema de Scaloni
Luego de rotar futbolistas y cuidar piernas en el último triunfo 3-1 frente a Jordania, el entrenador argentino pondrá toda la carne al asador. El gran dilema del once inicial pasa por el acompañante de Lionel Messi en el ataque, disputado entre Lautaro Martínez y Julián Álvarez.
El capitán y máximo artillero del certamen con seis goles buscará romper el cerco defensivo de los denominados «Tiburones Azules». En el mediocampo se mantendrá la base de gala con Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister para asegurar el control de la posesión y evitar las transiciones rápidas del rival.
Cabo Verde: Un rival ordenado que no conoce la derrota
El combinado dirigido por Bubista se transformó en la máxima sensación del torneo en su debut absoluto en una Copa del Mundo. A base de un bloque defensivo indescifrable y la descomunal tarea de su arquero Vozinha, el conjunto africano sumó tres empates históricos ante España, Arabia Saudita y los charrúas.
El plan de juego de los isleños será claro: abroquelarse atrás, achicar espacios y explotar la velocidad de hombres como Ryan Mendes en el contragolpe. «Disputaremos el choque con toda la valentía necesaria», declaró su director técnico en la antesala del partido más importante en la historia del fútbol caboverdiano.
