
Un violento proceso de ciclogénesis afecta severamente al centro y litoral del país, provocando un temporal de lluvias intensas y vientos destructivos. El Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta naranja por tormentas fuertes que mantiene en vilo al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y Corrientes. Las autoridades piden extremar las medidas de prevención ante el riesgo de inundaciones repentinas y destrozos por el viento.
El fenómeno meteorológico se caracteriza por una abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo, acompañada de una fuerte actividad eléctrica y la caída ocasional de granizo. Los meteorólogos advierten que las ráfagas de viento pueden superar los 80 km/h, lo que incrementa el peligro de caída de árboles y cables de alta tensión. En paralelo, rige un alerta amarilla por tormentas de menor intensidad y vientos fuertes en otras doce provincias del norte y oeste argentino, mientras que la cordillera de Mendoza enfrenta un alerta naranja por nevadas extremas.
Defensa Civil recomendó a la población evitar salir de sus hogares si no es estrictamente necesario, asegurar los objetos sueltos en balcones o techos y no sacar la basura para no obstruir los desagües urbanos. Ante el avance del agua en las calles, se solicita no circular en vehículos y mantener desconectados los aparatos eléctricos para prevenir accidentes mayores dentro de las viviendas.
