
El aumento prácticamente incontrolado de casos de coronavirus en Brasil despertó el miedo a que trabajadores de la construcción, conductores de camión y turistas del mayor país de Latinoamérica puedan propagar la enfermedad en países vecinos .
Brasil, una enorme nación que comparte frontera con casi todos los demás países de Sudamérica, confirmó más de 70.000 contagios y más de 5000 decesos , según datos oficiales y el conteo de la Universidad Johns Hopkins, un número muy elevado que cualquiera de sus vecinos, pero incluso se cree que el dato real de infectados y muertos es mucho mayor por el número limitado de pruebas de detección.
