Lunes 22 de Abril de 2024

El desvío de donaciones a la fundación que Grassi usaba en la cárcel va a juicio oral

Publicado: 20-05-2017

La jueza Lucía Casabayó sostuvo que existen «indicios vehementes y elementos de convicción suficientes para suponerlos ‘prima facie’ coautores penalmente responsables del delito de peculado reiterado (en dos hechos)» a Grassi y a otras diez personas

De esta forma el cura quedó al borde de su tercera condena ya que sobre el sacerdote pesan los 15 años de prisión por abuso contra un menor que se alojaba en la Fundación, y la condena del 16 de noviembre pasadoa dos años de prisión en suspenso por desviar fondos de esa ONG para el pago del alquiler de una casa quinta en la que vivía en el partido bonaerense de Hurlingham.

Además de Grassi, la jueza Casabayó imputó del mismo delito a Iván Estebán Guex y Mario Fabián Amarilla, Carlos Rodolfo Martínez, Alejandro Pablo Lome,Delicia Díaz, María Luz Sánchez, Olivía Jiménez, Pascual Cirigliano, María Garoni y Julián Ponce.

Los dos pirmeros imputados eran estrechos colaboradores del cura. Amarilla es conocido de Grassi desde que inició el seminario en Don Bosco.

«Esta escoria de la sociedad debe ser expulsada de la Iglesia inmediatamente», dijo el abogado querellante, Juan Pablo Gallego, tras conocerse la elevación de la causa a juicio oral.

La causa se dio a conocer tras una denuncia del directror de la Fundación Felices los Niños en el año 2014 ante el faltante de donaciones. Luego, a través del programa PPT de Jorge Lanata se filmó el ingreso de camiones con donaciones que recibía esa ONG y como entraban al penal de Campana, donde en ese momento el cura cumplía prisión preventiva por la causa de abuso.

El entonces director de la Fundación Felices los Nisños, Juan Manuel Casolati, detectó los faltantes y realizó la denuncia en la Fiscalía número 8 de Morón

«Muchas de las donaciones llegan directamente a La Blanquita, la quinta en la que vivía Grassi . Desde allí, que era su centro de operaciones, se desvían las donaciones a la cárcel de Campana», aseguraba Casolati.