
La joven influencer negó haber sido agredida y atribuyó el episodio a un «brote por consumo». Sin embargo, la Justicia detectó lesiones en su cuerpo y ordenó el arresto inmediato del exdiputado.
En un impactante giro judicial, el exdiputado nacional Facundo Moyano fue detenido este martes por la mañana, luego de un grave incidente en su departamento del barrio porteño de Belgrano. Su pareja, la influencer rosarina Candela Arizaga, declaró ante los especialistas de la División de Protección Familiar y negó haber sufrido violencia de género, asegurando que su crisis se debió a un «brote por consumo» de estupefacientes.
A pesar del testimonio de la joven de 23 años, el fiscal Julián Pistone, a cargo de la Unidad Fiscal de Flagrancia (UFLA) Norte, ordenó la inmediata detención de Moyano. La decisión se tomó tras constatar que el cuerpo de Arizaga presentaba lesiones físicas visibles, lo que activó los protocolos de protección ante una posible situación de coacción o intimidación.
Una madrugada de pánico en Avenida del Libertador
El hecho comenzó a salir a la luz durante la madrugada, cuando ingresaron tres llamados al sistema de emergencias policiales alertando sobre una fuerte discusión de pareja. Minutos después, vecinos y automovilistas filmaron a Arizaga deambulando semidesnuda, descalza y visiblemente conmocionada por la Avenida del Libertador al 5400.
Personal de la Comisaría Vecinal 13 B de la Policía de la Ciudad y una ambulancia del SAME acudieron de inmediato al lugar. El titular del servicio de emergencias, Alberto Crescenti, confirmó que la joven fue trasladada de urgencia al Hospital Pirovano, donde permanece internada bajo un estricto tratamiento de desintoxicación. Según fuentes médicas, la propia influencer admitió ante los profesionales que llevaba «varios días de consumo continuo».
La declaración de Arizaga y la respuesta judicial
Durante la mañana, un equipo interdisciplinario compuesto por psicólogos y psiquiatras entrevistó a Candela Arizaga en el centro de salud. En esa declaración de carácter reservado, la joven insistió de forma reiterada: «No fue violencia de género». Afirmó que su desesperada huida del departamento de Moyano fue una reacción de pánico exclusiva de su estado de alteración química.
Sin embargo, los peritos judiciales desestimaron temporalmente la validez de su justificación al revisar los golpes y marcas en su cuerpo. Ante el riesgo procesal y la gravedad de las heridas, la fiscalía imputó a Facundo Moyano por los delitos de lesiones leves y averiguación de privación ilegítima de la libertad.
Pocas horas después de la orden de arresto, el abogado Huguito Moyano, hermano del dirigente político, se presentó en la dependencia policial para asumir formalmente su defensa técnica. El caso continúa bajo secreto de sumario mientras se esperan las pericias psicológicas definitivas y el análisis de las cámaras de seguridad de la zona.
