El regreso de Noruega a la Copa del Mundo no pudo haber sido más espectacular. De la mano de un intratable Erling Haaland, el seleccionado nórdico venció por 4-1 a un combativo Irak en el Boston Stadium, quedándose con los primeros tres puntos del Grupo I del Mundial 2026.

El partido comenzó con una Noruega decidida a imponer condiciones a través de la posesión del balón. La apertura del marcador llegó a los 28 minutos del primer tiempo, cuando Haaland aprovechó una desatención defensiva para firmar su primer gol en una cita mundialista. Sin embargo, la alegría duró poco para los europeos. A los 38 minutos, el delantero Aymen Hussein conectó un preciso cabezazo que venció al arquero noruego, desatando la euforia de la hinchada iraquí con el 1-1 transitorio.

Lejos de golpear el ánimo del equipo dirigido por Ståle Solbakken, el empate encendió la furia goleadora de su capitán. Apenas cuatro minutos más tarde, a los 42′, Haaland volvió a aparecer en el área para marcar un doblete letal y devolverle la ventaja a su país antes del descanso.

Jerarquía y efectividad en el complemento

En la segunda mitad, el desgaste físico le pasó factura al conjunto de Graham Arnold. Noruega controló los tiempos del juego con un 63% de posesión y una notable precisión de pases del 90%. El golpe de gracia llegó a los 75 minutos gracias a un potente remate del defensor Leo Østigård tras un tiro de esquina.

Ya sobre el tiempo de descuento, la mala fortuna se apoderó de Irak cuando el propio Aymen Hussein anotó un gol en contra a los 90’+6′, sellando el 4-1 definitivo en Massachusetts. Con este resultado, Noruega lidera provisionalmente el Grupo I junto a Francia, mientras que Irak buscará recuperarse en la próxima fecha para mantener vivas sus ilusiones de clasificación.