
La tensión entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid alcanzó su punto máximo. Por tercera jornada consecutiva, el delantero de la Selección Argentina se ausentó de los entrenamientos grupales en la Ciudad Deportiva de Majadahonda alegando una “indisposición” física. Con este panorama, el atacante cordobés quedó completamente descartado para el trascendental partido de este sábado ante el Sevilla por la tercera fecha de LaLiga.
Postura inflexible de la directiva y cláusula blindada
El conflicto contractual se agudizó tras las constantes presiones públicas del FC Barcelona y de su presidente Joan Laporta para concretar el fichaje. Ante esto, el Consejo de Administración del club madrileño emitió un comunicado oficial respaldando por unanimidad la decisión de no negociar bajo ningún concepto con la entidad catalana. Desde las oficinas del Metropolitano calificaron la operación de «imposible» y aseguraron que hay 0% de probabilidades de venderlo al Barça. El club colchonero se ampara firmemente en el contrato vigente del jugador hasta junio de 2030 y exige el pago íntegro de su cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros.
El deseo del delantero y el quiebre con la afición
A pesar de que el Atlético de Madrid vería con buenos ojos una millonaria transferencia al Arsenal de Inglaterra, el deseo del exjugador de River Plate es inamovible: solo quiere vestir la camiseta azulgrana. Esta firme postura provocó un quiebre absoluto con la parcialidad rojiblanca. Tras manifestar sus intenciones de salir y retirarse sin saludar en el empate 2-2 ante el Villarreal, la «Araña» recibió fuertes muestras de descontento y silbidos por parte de la tribuna colchonera, lo que agrava aún más su malestar anímico.
Un dolor de cabeza deportivo para el «Cholo» Simeone
La rebeldía y la supuesta indisposición del argentino representan un severo problema para los planes tácticos de Diego Simeone. Con el noruego Alexander Sørloth fuera de las canchas por una lesión muscular y Álvarez descartado, el estratega argentino se verá obligado a improvisar esquemas inéditos en el frente de ataque para medirse ante el conjunto andaluz en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.
