2 muertos, 2.500 evacuados, más de un millón y medio de hectáreas permanecen anegadas tras las intensas lluvias en Chaco, que arrastra un fuerte impacto en el sector productivo desde comienzos del verano. El escenario empeoró en los últimos días con el temporal, y aún se esperan más precipitaciones. Y el pronóstico no es nada alentador.



