El Papa Francisco expresó este Viernes durante un encuentro con catequistas, en la sala Pablo VI del Vaticano, que prefiere una Iglesia «lesionada» y no una que esté «enferma», al expresar su deseo de una congregación cristiana abierta y no ensimismada
«Prefiero mil veces una Iglesia ‘lesionada’ que una Iglesia enferma», dijo el Pontífice. Y agregó: «Cuando nosotros los cristianos estamos encerrados en nuestro grupo, en nuestro movimiento, en nuestra parroquia, en nuestro ambiente, cuando permanecemos cerrados, nos sucede lo que ocurre a aquél que está cerrado: cuando una habitación está comienza a haber olor a humedad, y si una persona está encerrada allí se enferma. Cuando un cristiano está encerrado se enferma’
Y prosiguió: «Si un cristiano sale a las calles, por la periferia, puede sucederle aquello que le sucede a quien va por la calle, un accidente. Tantas veces sentimos de accidentes en las calles’
«Prefiero mil veces una Iglesia lesionada que una Iglesia enferma. Una Iglesia, un catequista, que tiene el coraje de correr el riesgo para salir, y no un catequista que sabe todo pero está enfermo», insistió Francisco.

