En ese momento, salió a su encuentro Romina Szidloski, quien trabajaba en el área de atención al público, por lo que el hombre reaccionó disparándole un tiro en la cabeza, que le causó la muerte en forma inmediata.
El hombre comenzó entonces a revisar las distintas dependencias del lugar en busca de su ex pareja, a quien encontró y baleó en la cara, dejándola gravemente herida.
Finalmente, ingresó a un baño y se suicidó de un disparo en la cabeza. El juez que intervino en el caso, César Yaya, informó sobre las dos muertes y descartó que hayan tenido vinculación con un robo, como se había informado en un principio.

