En una de las jornadas electorales más tensas y reñidas de la historia reciente de América Latina, Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto como presidente de Brasil este domingo 25 de octubre de 2026. Tras una frenética carga de datos en la segunda vuelta, las proyecciones estadísticas del instituto Datafolha confirmaron que la tendencia a favor del actual mandatario es matemáticamente irreversible, superando en el tramo final al senador opositor Flávio Bolsonaro.

Con más del 97% de las mesas escrutadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE), Lula da Silva consolidó su ventaja con el 51,74% de los votos válidos, frente al 48,26% obtenido por el candidato del Partido Liberal (PL). De esta manera, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) logra una remontada histórica tras haber quedado en segundo lugar en la primera vuelta del pasado 4 de octubre, asegurando su permanencia en el Palacio del Planalto por cuatro años más.

La jornada estuvo marcada por una polarización extrema y una prórroga inédita de dos horas en el cierre de los centros de votación, dictaminada por el Supremo Tribunal Federal debido a complicaciones climáticas y problemas logísticos en el transporte de votantes. Con este triunfo, Lula da Silva expande su legado político al sellar un inédito cuarto mandato presidencial (no consecutivo), reafirmando su liderazgo en la región en un escenario de profunda división política en el gigante sudamericano.