Desde el viernes Susana Beatriz Leiva, de 38 años, no aparece. Su hermana sospecha de su cuñado, un portero de edificio «muy celoso».
Leiva salió el viernes pasado de Temperley, donde vive, hacia el barrio porteño de Recoleta donde trabaja como empleada doméstica, vestía zapatillas blancas, jeans azules y una campera negra de gabardina. Habitualmente su recorrido era ir con el tren Roca hasta Constitución y allí tomarse el colectivo 67, pero el vienes no llegó a su trabajo.
Angelina Bianchetto, familiar de Susana sospecha del marido Alberto, contó que la pareja tenía «discusiones constantes por celos» y agregó: «Alberto es demasiado celoso y, mientras yo recorría hospitales y comisarías buscándola, él no se movió de la casa».
Además, Angelina recordó que escuchó a su cuñado decirle a la mujer desaparecida: «Todas las empleadas domésticas son putas».
Preocupada por su hermana, Angelina acusó: «Él sabe dónde está», en relación a su cuñado.
El caso quedó en manos de Fiscalía de Lomas de Zamora.
Noticias relacionadas:

Santiago Peña fue destituido en juicio político y quedó bajo arresto domiciliario

Histórica llegada del papa León XIV a Uruguay: agenda completa y despliegue en Montevideo

