El consumo de los hogares en Argentina volvió a caer en agosto de 2026 y encendió las alarmas en el sector comercial, tras registrar una baja interanual del 1,1%. Según el último Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la actividad comercial también sufrió una retracción desestacionalizada del 0,8% en comparación con julio.

A pesar de la desaceleración inflacionaria, que en agosto marcó un 1,7% mensual y un 33,5% interanual, el poder de compra de las familias todavía no logra recuperarse. Desde la CAC señalaron que estabilizar los precios de la economía local es una condición clave para recomponer el salario real y reactivar las ventas minoristas en los próximos meses.

Ganadores y perdedores del consumo en agosto

El informe privado expone una fuerte heterogeneidad sectorial, evidenciando que el impacto de la crisis no es parejo en todos los rubros:

  • Transporte y vehículos: Fue el sector más afectado con un desplome del 11,4% interanual, arrastrado por una fuerte caída del 18,6% en el patentamiento de autos.
  • Recreación y cultura: Mostró un comportamiento irregular y retrocedió un 8,2% frente al mismo mes del año anterior.
  • Indumentaria y calzado: Tuvo un alivio del 4,9% interanual, beneficiado principalmente por una base de comparación muy baja respecto a 2025.
  • Vivienda y servicios públicos: Registró una suba del 4,8% interanual, impulsada por un mayor consumo de energía eléctrica en los hogares.

El impacto de la falta de crédito

Un factor determinante para el enfriamiento de la demanda de bienes durables (como electrodomésticos y automóviles) es el retroceso del crédito al consumo. El financiamiento a través de tarjetas de crédito y préstamos personales ingresó en una meseta durante 2026. Por el contrario, las líneas de crédito hipotecario mantienen una tendencia alcista moderada, sosteniendo el nivel de las operaciones inmobiliarias en los principales centros urbanos.