El presidente de la Nación, Javier Milei, encendió la polémica durante su discurso en la Argentina Oil & Gas Expo 2026 celebrada en Neuquén, al calificar como una «operación política» la afirmación de que los ciudadanos argentinos no logran cubrir sus gastos hasta el término del período mensual. El mandatario argumentó desde una perspectiva estrictamente matemática y biológica que, de ser literal la premisa de quedarse sin recursos a mitad de mes, la población no podría subsistir los días restantes.
Desde el sector oficialista defienden que el programa económico ha logrado la estabilización macroeconómica mediante el superávit fiscal y la desaceleración inflacionaria. Según la administración actual, los indicadores de consumo comienzan a mostrar signos de recuperación y las críticas forman parte de una narrativa impulsada por la oposición kirchnerista para deslegitimar las reformas estructurales del Gobierno.
En la vereda opuesta, consultoras privadas y centros de investigación social señalan que la expresión «no llegar a fin de mes» no refiere a una imposibilidad biológica de supervivencia, sino a un fenómeno de endeudamiento familiar y pérdida del poder adquisitivo. Diferentes relevamientos sectoriales indican que un porcentaje mayoritario de la población agota sus ingresos corrientes antes de los 30 días, viéndose obligados a financiar compras de primera necesidad —como alimentos y medicamentos— mediante tarjetas de crédito, préstamos informales o el recorte de servicios básicos.
