El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, calificó como un «triunfazo épico y heroico» la victoria y reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial de Brasil, celebrada el domingo 25 de octubre de 2026. El mandatario bonaerense se mostró eufórico tras confirmarse los resultados que consagraron al líder del Partido de los Trabajadores (PT) frente a Flávio Bolsonaro, y aseguró que este escenario cambia por completo el mapa geopolítico de la región.

En declaraciones a la prensa y a través de sus canales oficiales, el referente peronista no tardó en vincular el desenlace electoral del país vecino con la realidad política local. Según Kicillof, el triunfo de la centroizquierda brasileña representa un freno contundente al avance de las opciones de extrema derecha en el continente.

«Ayer ganó Lula y perdieron Milei, Trump y los tecnomagnates», sentenció de forma tajante el gobernador de Buenos Aires. En su análisis, el resultado en las urnas del gigante sudamericano desactiva de manera directa el relato oficialista de la Casa Rosada: «Es un golpe directo a la narrativa de la motosierra. Demuestra que el ajuste feroz y el recorte de derechos no son un modelo de exportación exitoso, y que en América Latina hay otro camino», añadió.

El mandatario provincial también destacó la capacidad de resiliencia del presidente brasileño, quien logró revertir el escenario adverso de la primera vuelta. «Lula nos dejó una enseñanza fundamental a todos los que defendemos la justicia social: nunca hay que rendirse», subrayó Kicillof, ponderando la organización popular por sobre las estructuras digitales de desinformación. «No hay injerencia extranjera ni campaña de odio que puedan derrotar a un pueblo que defiende su soberanía y su dignidad», remarcó.

De cara al panorama interno y con vistas al armado electoral de la oposición en Argentina hacia las elecciones presidenciales de 2027, el gobernador reconoció que el veredicto del pueblo brasileño inyecta un fuerte optimismo en las filas del justicialismo. «Este triunfo es un envión anímico y político enorme para lo que estamos construyendo de cara al futuro», concluyó el bonaerense, posicionándose como una de las principales alternativas para confrontar el modelo libertario en las urnas.