El senador e hijo del exmandatario abandonó el país de forma clandestina a través de Argentina y se refugia en territorio estadounidense con el respaldo de la administración de Donald Trump, mientras la justicia brasileña investiga lavado de dinero y fraude digital.

La tensión política y judicial en Brasil alcanzó un nuevo límite. Tras ser derrotado en el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva, el senador Flávio Bolsonaro huyó a los Estados Unidos. El Departamento de Estado norteamericano confirmó oficialmente que emitirá visados para el legislador y su familia, garantizando su permanencia en el país y abriendo un complejo escenario diplomático en la región.

La ruta de escape por Puerto Iguazú y el uso de pasaporte italiano

La salida de Flávio Bolsonaro de suelo brasileño se ejecutó bajo un estricto hermetismo. Según las investigaciones en curso, el senador evadió los puestos de control migratorio de Brasil y cruzó de forma clandestina hacia la provincia de Misiones, Argentina. Una vez allí, abordó un vuelo privado desde el aeropuerto de Puerto Iguazú con destino directo a los Estados Unidos.

La fuga coincidió con una orden perentoria del juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, quien un día después de los comicios le otorgó un plazo de 24 horas para entregar sus pasaportes en el marco de una causa penal. Al no presentarse, el magistrado ordenó la anulación de su documentación brasileña e inició una investigación para determinar su paradero. Sin embargo, Bolsonaro logró burlar las restricciones internacionales utilizando su pasaporte italiano, aprovechando su doble nacionalidad.

Lavado de dinero y fraude digital: Las causas que acechan al senador

La justicia brasileña formalizó de inmediato dos investigaciones de alta gravedad institucional en contra de Flávio Bolsonaro:

  1. Blanqueo de capitales: Se lo investiga por presunto lavado de dinero canalizado a través de empresas de apuestas digitales (conocidas como «bets») y por la financiación irregular de una película biográfica sobre la vida de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
  2. Injerencia extranjera y manipulación: El STF ordenó indagar el presunto ingreso de fondos ilegales provenientes de lobbies de extrema derecha en los Estados Unidos, así como el uso de granjas de bots y la manipulación de algoritmos en redes sociales para influir en la campaña electoral.

El amparo de Donald Trump y el pedido de asilo político

El arribo del clan Bolsonaro a Norteamérica cuenta con un fuerte componente geopolítico. Fuentes cercanas a la familia confirmaron que el gobierno de Donald Trump participó activamente en la logística para asegurar la salida del senador. Aliados políticos del bloque conservador estadounidense afirmaron que Flávio Bolsonaro se encuentra «a salvo» y que su equipo legal ya prepara formalmente una solicitud de asilo político, argumentando ser víctima de una «persecución judicial» instrumentada por el gobierno de Lula da Silva.

Por su parte, Donald Trump evitó reconocer la legitimidad del triunfo de Lula, calificando el balotaje brasileño como «otra elección amañada». Con este movimiento, Flávio se suma a su hermano Eduardo Bolsonaro, quien también se encuentra en suelo estadounidense evadiendo órdenes de captura de la justicia de su país, consolidando el exilio informal de la dinastía política bajo el amparo de Washington.