Un devastador terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia en la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026, dejando un saldo preliminar de 111 personas fallecidas, 87 heridos y una grave crisis de infraestructura en múltiples regiones del país. El epicentro del movimiento telúrico se localizó en el departamento del Chocó, aunque sus efectos destructivos se sintieron con fuerza en las principales ciudades del occidente y centro colombiano.

El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, entregó un balance oficial al mediodía y declaró que la prioridad absoluta del Gobierno nacional es el rescate de las decenas de personas que aún permanecen atrapadas bajo los escombros. Los organismos de socorro, apoyados por policías, militares y civiles, trabajan contrarreloj en ciudades como Cali, Pereira, Armenia y Manizales, donde se reportan los escenarios más críticos.

Balance de daños y colapso de infraestructura

Las autoridades de gestión del riesgo confirmaron que el impacto del sismo civil ha colapsado los servicios esenciales. De acuerdo con el reporte oficial, el panorama habitacional y de conectividad es alarmante:

  • Víctimas: 111 muertos y 87 personas heridas reportadas en los centros asistenciales.
  • Viviendas: 1575 inmuebles averiados y 37 viviendas completamente destruidas.
  • Edificios: 61 estructuras colapsadas, incluyendo oficinas y notarías en el Valle del Cauca.
  • Transporte: 18 vías afectadas por desprendimientos y 6 aeropuertos fuera de operación comercial debido a fallas de infraestructura.
  • Educación y Salud: 52 centros educativos con daños estructurales y 18 centros de salud afectados.

En ciudades principales como Medellín e Ibagué, las alcaldías ordenaron evacuaciones preventivas tras registrarse desprendimientos de fachadas y grietas en edificaciones de altura. Paralelamente, la Alcaldía de Cali declaró la alerta roja hospitalaria debido a la saturación de la red médica por la llegada masiva de lesionados.

Labores de rescate contrarreloj

La emergencia vial y el colapso casi total de las redes de comunicación en las zonas afectadas han dificultado el avance de las ambulancias y los equipos especializados. A pesar de los obstáculos, se lograron los primeros rescates exitosos; en Pereira, una mujer fue extraída con vida tras pasar horas sepultada, mientras que en Cali los bomberos rescataron a un adulto y a un bebé de pocos meses.

Debido a la magnitud de la tragedia, la Dimayor suspendió la jornada de fútbol profesional y la Conmebol los partidos de Santa Fe y Tolima. El presidente De la Espriella se trasladó al Chocó para coordinar la respuesta, prometiendo recursos para la reconstrucción una vez superada la fase de rescate.